José Ramón Mora Figueroa

4-7-1989

“Inmediatamente antes y después de la Guerra Civil, la situación financiera era muy precaria. Su matrimonio con Doña Carmen, una de las herederas de la familia Domecq, que poseía extensas propiedades en el área, fue crucial en su esfuerzo por desarrollar su finca…    Pese a que se necesitaba equipo nuevo para cultivar y sembrar las tierras, en 1947, Las Lomas no tenía más que un tractor, y estaba en malas condiciones. Aunque la competencia por nuevos tractores y camiones era acusada por todo el mundo después de la Segunda Guerra Mundial, Don José pudo emplear la relación de un primo  su padre con la fundación de la Falange y sus propios lazos con el General Franco para acelerar la importación del equipo que necesitaba para desarrollar el potencial de su finca. Don José parecía en todo un gran señor de pasado aristocrático. Don José era también un gran y moderno empresario. Formó una empresa con él mismo como único propietario y continuó la renovación y el desarrollo de sus propiedades agrícolas. A diferencia de los otros propietarios de la región, Don José y Doña Carmen y sus dos hijos vivían en la finca para supervisar todos los aspectos de la reorganización de Las Lomas como una explotación agraria moderna. Don José se hizo cargo personal de sus propiedades con gran imaginación y diligencia…”
Jerome R. Mintz

Extraido de la web de Salustiano Gutiérrez “Desde la historia de casas viejas”

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